Se nos rompió el amor de tanto usarlo.
Rocío Jurado no cantaba canciones: las convertía en tormenta, herida y celebración. Esta ilustración rinde homenaje a una de las voces más poderosas de la música española, símbolo de fuerza, carácter y emoción desbordada.
Una lámina para quienes entienden que hay canciones que no se escuchan: se sienten, se gritan y se recuerdan para siempre.
Impresa en papel de alta calidad y disponible en varios tamaños.